
Por qué dejamos de usar pegamento para unir los calentadores
La mayoría de los calentadores para baños que existen en el mercado hoy en día son, en realidad, dispositivos desechables. Están soldados o pegados entre sí, formando una sola pieza sólida. Esto parece algo robusto, pero cuando uno de los elementos calefaccionales se estropea, ¿qué pasa? Quedas atrapado. No puedes arreglarlo, así que todo se convierte en un montón de metal inútil y costoso.
Nos pareció absurdo. Así que decidimos hacer las cosas de manera diferente.
El enfoque “plug and play”
En lugar de soldar todo en una sola pieza permanente, construimos nuestros calentadores con módulos separados. Piénsalo como una bombilla: cuando se rompe, no tires toda la lámpara; simplemente reemplazas la bombilla. Hicimos lo mismo con los calentadores infrarrojos. Utilizamos conectores estandarizados en lugar de cables fijos, de modo que cuando un tubo se daña después de años de uso, no es necesario quitar toda la unidad de la pared. Solo hay que sacar el módulo viejo y poner uno nuevo en su lugar. Tarda unos minutos. Sin estrés, sin necesidad de realizar reparaciones complejas.
La parte complicada
Sin embargo, crear algo modular no está exento de problemas. Más puntos de conexión significan también más posibilidades de que algo se dañe. Para solucionarlo, invertimos mucho tiempo en los terminales. Utilizamos materiales resistentes a altas temperaturas, capaces de soportar las expansiones y contracciones constantes que ocurren cuando el calentador se enciende y se apaga. También tuvimos que asegurarnos de que la carcasa fuera perfectamente precisa. Si el tubo se mueve aunque sea un poco, el calor no llegará al lugar adecuado, y se perderá esa sensación de comodidad. Todo debe ser preciso.
El beneficio económico
El mantenimiento no debería ser como realizar una obra de construcción. Al tratar el elemento calefactor como algo que se puede reemplazar, como un filtro o una batería, el resto del calentador (la carcasa, los componentes electrónicos, los cables) dura mucho más tiempo. Es la diferencia entre gastar 20 dólares en un tubo nuevo o 200 dólares en un calentador completamente nuevo. Especialmente en los baños, donde el vapor y la acumulación de cal erosionan los componentes del calentador, esta es la única forma de crear algo que realmente dure.