
El invierno convierte tu oficina en una especie de “nevera”. Un calentador de gran tamaño es excesivo; un ventilador pequeño no sirve para nada. Los pies se entumecen, las muñecas se vuelven rígidas y la capacidad de concentración disminuye.
Un calentador infrarrojo ubicado debajo del escritorio cambia completamente la situación. Calienta a la persona, no toda la habitación, por lo que puedes mantenerse cómodo sin que el aire se convierta en un ambiente sofocante.
Qué hemos creado y por qué es importante
Hemos diseñado este calentador basándonos en un elemento infrarrojo de fibra de carbono. Este elemento proporciona un calor constante y uniforme, y se enciende rápidamente. El verdadero elemento clave es el reflector. Hemos diseñado el perfil del reflector utilizando principios de óptica geométrica, para que el calor se distribuya de manera uniforme, manteniendo al mismo tiempo su intensidad. El resultado es un patrón de radiación controlado que cubre las piernas y los pies, evitando zonas demasiado calientes o frías.
Funciona con una potencia de 400–800 vatios, en dos niveles de temperatura. Se conecta a cualquier tomacorriente estándar de 120 V. Su altura es de solo 8 pulgadas, y tiene un diseño compacto. Tiene un termostato integrado que mantiene la temperatura deseada, y además cuenta con protección contra volcamientos, que apaga el dispositivo si se vuelca.
Por qué este enfoque funciona en el escritorio
En el escritorio, necesitas calor que llegue rápidamente, se mantenga estable y mantenga tus pies y piernas cómodos, sin calentar tu rostro. El calor infrarrojo ofrece esa sensación similar a la del sol. El reflector optimizado asegura que la energía llegue exactamente donde se necesita. Obtendrás comodidad en pocos segundos, operación silenciosa y menos consumo de energía que al calentar toda la habitación. En oficinas, estaciones de trabajo en casa o en lugares con corrientes de aire, esto significa menos distracciones y menos tiempo perdiendo en ajustes.
Qué esperar, directamente desde la fábrica
El calor infrarrojo calienta directamente las superficies y las personas, por lo que el aire sigue estando fresco. Para obtener el mejor confort, debes orientar el dispositivo hacia tu cuerpo inferior. Necesita un tomacorriente con tierra y al menos 12 pulgadas de espacio libre entre él y las telas o muebles. No reemplazará al sistema de calefacción completa en los días más fríos. Pero como calentador personal, te ayuda a mantener la concentración, el confort y la eficiencia.