
Hacer que los calentadores de mesa sean realmente inteligentes
Queríamos crear un calentador de mesa que no obligara a uno a elegir entre “resistencia industrial” y “conveniencia en el hogar inteligente”.
El núcleo del dispositivo es un emisor de rayos infrarrojos de onda corta, ubicado dentro de una carcasa con clasificación IP55. En términos sencillos, este dispositivo puede soportar una cierta cantidad de polvo y algunos salpicaduras de agua. Ya sea que lo coloques en un patio húmedo o en una habitación donde puedan derramarse bebidas, está diseñado para resistir tales condiciones.
Cómo funciona el calor
¿Recuerdas esa sensación cuando entras al sol en un día frío? Eso es exactamente lo que sucede aquí.
La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire a tu alrededor, lo cual lleva mucho tiempo. Estos emisores, en cambio, envían calor directamente hacia ti. Utilizamos filamentos de alta densidad que se calientan en pocos segundos.
Para que funcione bien con tu hogar inteligente, agregamos un relé resistente al circuito. De esta manera, tu hub Zigbee o Matter puede encender el calentador desde cualquier lugar de la habitación.
¡Ya no hay necesidad de esperar!
A nadie le gusta caminar por una habitación fría para encender un calentador.
Cuando conectas estos dispositivos a tu sistema doméstico inteligente, puedes usar tu teléfono o comandos de voz para activarlo. El circuito se activa y sientes el calor casi al instante. Pasamos mucho tiempo trabajando en reducir el tiempo de respuesta entre el momento en que dices “enciende el calentador” y el momento en que este realmente se enciende. Al utilizar un módulo de alimentación de tipo direct drive, logramos reducir ese tiempo a menos de 200 milisegundos. Es prácticamente instantáneo.
El problema
Aquí está el detalle complicado: esa carcasa con clasificación IP55 es excelente para evitar que entre agua, pero no es tan eficaz para permitir que escape el calor.
Dado que los componentes electrónicos están sellados dentro de la carcasa, pueden calentarse más de lo deseado. Si se coloca demasiada potencia en una caja pequeña, la placa lógica se apagará para evitar daños.
Para evitar esto, tuvimos que ser muy cuidadosos con los disipadores de calor internos. Se trata de encontrar un equilibrio: asegurarse de que el calentador sea lo suficientemente potente para mantenerte caliente, pero que la carcasa sea lo suficientemente respirable para mantener frescos los componentes electrónicos.