
Deje de intentar calentar el aire
Si alguna vez ha intentado calentar un vestuario con corrientes de aire o una terraza en el exterior usando un calentador estándar, sabe lo difícil que es. No funciona. En realidad, se trata de tratar de calentar todo el espacio exterior, pero el viento se lleva el calor antes de que pueda llegar hasta usted.
Por eso usamos radiación infrarroja de onda corta. En lugar de luchar contra la brisa, esta técnica ignora por completo el aire. Emite radiación electromagnética que afecta directamente a las personas y los objetos. Es como entrar en un lugar soleado en un día frío de invierno: calor instantáneo.
Sin esperas
La mayoría de los calentadores tardan mucho tiempo en funcionar. Pero la radiación infrarroja de onda corta es diferente. Como estos dispositivos funcionan a temperaturas mucho más altas que los calentadores de onda media o larga, alcanzan su potencia máxima casi al instante en que se encienden.
Imagínese un vestuario de lujo o una zona de descanso al aire libre. Sus invitados no quieren esperar diez minutos a que la habitación se caliente. Quieren sentir ese calor en cuanto entren al área iluminada. Sin demoras, sin frío… solo comodidad inmediata.
Diseñados para condiciones extremas
Los equipos para uso en el exterior sufren mucho debido a la humedad cerca de una piscina o al polvo en el jardín. Las cosas tienden a romperse fácilmente.
Utilizamos un grado de protección IP65 para estos dispositivos. En términos sencillos: están bien sellados. El polvo no puede entrar, y un poco de agua no dañará los componentes electrónicos. Esto también protege los cables y evita que los filamentos se quemen demasiado pronto.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estos dispositivos son fáciles de instalar, pero no se puede ignorar el aspecto eléctrico.
Las lámparas de radiación infrarroja de alta potencia consumen mucha energía. Si conecta varias de ellas a un mismo circuito sin considerar la carga total, se apagará el interruptor. Asegúrese de verificar bien el consumo de energía antes de comenzar a hacer agujeros.
También hay que tener en cuenta la altura de la lámpara. Si se instala demasiado alto, el calor pierde efectividad. Si se instala demasiado bajo, se calentará excesivamente todo lo que esté debajo de ella. Hay que encontrar el equilibrio adecuado para que el haz de luz cubra el espacio sin sobrecalentar el suelo.